Diversificación: cómo se diferencia Carmignac Patrimoine

La asignación dinámica y la capacidad de invertir en todas las clases de activos hacen que los procesos de diversificación de Patrimoine se diferencien del resto.

«Es esencial contar con las herramientas adecuadas para aprovechar las oportunidades y, al mismo tiempo, gestionar el perfil de riesgo global del fondo», señala David Older, responsable del equipo de renta variable. «Rose Ouahba, que dirige el equipo de renta fija, y yo pasamos mucho tiempo pensando en cómo encajan los diferentes componentes del fondo desde una perspectiva del riesgo», añade.

La exposición a renta variable puede oscilar entre cero y el 50 %, y en renta fija se puede gestionar la duración modificada en un rango de -4 a +10. Al mismo tiempo, la capacidad de utilizar una variedad de clases de activos (incluidas las divisas) y varios instrumentos de deuda corporativa (como emisiones de grado de inversión, alto rendimiento y deuda distressed) ofrece un amplio espectro de posibilidades.

David Older destaca que el estrecho contacto entre la renta variable y la renta fija es esencial y agrega que el tamaño del equipo de inversión se mantiene deliberadamente reducido para que las personas con diferentes conocimientos puedan expresarse de forma constante. «Esta estructura integrada sustenta nuestros enfoques top down y bottom up», apunta.

Un ejemplo reciente de cómo el equipo emplea el enfoque multiactivo para decidir dónde asignar el riesgo, ha sido el uso de futuros de índices de renta variable europeos para cubrir la exposición crediticia durante la crisis de la COVID-19. «Observábamos grandes desplazamientos en el mercado crediticio y, naturalmente, queríamos cubrir nuestra propia exposición. Si bien utilizamos derivados de crédito, su implementación es mucho más compleja en comparación con los productos de renta variable», explica Rose Ouahba.  En consecuencia, el equipo decidió tomar una posición corta en índices de renta variable, porque tienen una fuerte correlación con el crédito en los mercados a la baja, son altamente líquidos y fáciles de implementar, añade.

«Rose Ouahba, que dirige el equipo de renta fija, y yo pasamos mucho tiempo pensando en cómo encajan los diferentes componentes del fondo desde una perspectiva del riesgo»

David Older

Otro ejemplo de cómo el equipo utiliza la flexibilidad del fondo para aprovechar las oportunidades ha sido la forma en que se aumentó la exposición crediticia al salir del colapso del mercado. «Las dispersiones en los mercados crediticios nos han permitido encontrar una serie de grandes ideas que hemos podido implementar a través de cuatro temas principales», sostiene Rose Ouahba.

El primero, el crédito de grado de inversión ofrecía un atractivo perfil de riesgo/recompensa, ya que podía beneficiarse de la intervención de los bancos centrales. El segundo, los bonos a corto plazo, habían estado en territorio negativo antes de la crisis y ahora ofrecen un buen punto de entrada. El tercero, la deuda bancaria senior, ya que estaba en condiciones de beneficiarse del respaldo fiscal y monetario.

El cuarto tema, la inversión en empresas que se vieron más afectadas durante la crisis de la COVID-19, que se implementó tanto en el lado crediticio como en el de renta variable de la cartera, pero de diferentes formas, ilustra las capacidades del equipo en seleccionar valores con un enfoque bottom up, además de los beneficios de la interacción constante entre los distintos elementos.

«Saliendo de la crisis, invertimos en compañías aéreas como EasyJet y Ryanair, además de fabricantes de aviones como Boeing en la parte crediticia», indica Rose Ouahba. «Pero hicimos lo contrario en la cartera de renta variable, es decir, vendimos nuestras participaciones en Ryanair», añade.

 «El motivo se basó en que, como inversores de renta variable, buscamos crecimiento, y nuestra tesis de inversión para estas empresas había cambiado completamente. Pero para la inversión crediticia, el factor relevante es el riesgo de impago, y los diferenciales de deuda para estas empresas alcanzaron un punto muy atractivo», señala.

Ocurrió algo similar en el sector bancario: el uso del análisis de capital y crédito permitió al equipo encontrar oportunidades en el sector crediticio y decidir la mejor parte de la estructura de capital para invertir.

«Gracias a la interacción diaria entre los diferentes tipos de experiencia que tenemos en el equipo, contamos con varias formas de formular e implementar temas en la cartera», comenta David Older. «A fin de cuentas, se trata de elegir dónde creemos que el perfil de riesgo/recompensa es mejor para nosotros», agrega.

La gestión de la divisa es otro elemento importante del enfoque de inversión activa, y también en este caso se recurre a la cobertura cuando es necesario. Durante la crisis de la COVID-19, casi la totalidad del fondo se invirtió en euros.